Muchas!, No es habitual que me deje llevar por ellas, mas bien prefiero la reflexión.
Cuatro meses de desidia, resquebrajamiento de la gobernabilidad, indicios de debilidad, confusión, autoritarismo.
¿Que pasó esta madrugada?, me acosté con una sensación de amargura pensando que la discusión continuaba mas como una formalidad que por algun resquicio de esperanza, pero me desperté sorprendido (otro sentimiento) y todavía estupefacto, sin saber bien como podía haberse dado vuelta la cuestión de tal manera, comencé a ver esta crisis institucional y de gobernabilidad de dimensiones que solo Dios conoce (porque el se mueve en el tiempo y en el espacio y nosotros debemos esperar que el tiempo dirima cual es el resultado de esto) como una oportunidad de cambio, tal vez sin precedentes.
Digo, es la primera vez que puedo ser testigo (espero que mi memoria no me traicione) del uso y alcance de la institucionalidad y en algún sentido de la independencia de los poderes. Aunque no puedo ignorar los intentos desesperados del gobierno, las presiones y sobre todo el uso de la billetera para asegurarse la resolución 125, sin olvidarme de la casi mayoría automática, finalmente sucedió que todo eso no pudo contra la independencia de pensamientos y diversidad de opiniones. En esto veo la gran oportunidad!
El gobierno después de haber cometido un error de proporciones gigantes, modificando el esquema de las retenciones, cuando estábamos transitando aun signos de fortaleza en la economía y a contrario de lo que estaba empezando a suceder en el mundo (la recesión globalizada); nuestro país, por estar enmarcado en el grupo de las naciones que le dan de comer al resto, (las famosos commodities) tenía la oportunidad de subirse a esta ola; Sin embargo parece que alguna “maldición generacional” nos lleva a caernos de la tabla cada vez que tenemos una buena oportunidad de “surfear”.
Dejando esto de lado, no hay que olvidar que democracia al fin, aunque todos digamos no la voté, hubo casi cinco argentinos de cada diez en condiciones de sufragar que han elegido a Cristina, o sea que lo primero es defender la democracia. No es este el momento de decir, como ya ha sucedido antes: “Que se vayan todos”, porque los costos de esa manera impetuosa y poco reflexiva de reaccionar nos llevaría a un caos peor (por eso comencé diciendo que no me dejo llevar por los sentimientos al principio de estas líneas).
Esta es la oportunidad real y concreta de limpiar el gobierno de sus vicios, mejor dicho de auto limpiarse. Como alguien que se da cuenta que fumar quita salud y trae muerte.
¿Cuales son los vicios? El autoritarismo es sin duda el primer vicio al que debe renunciar el gobierno. Aunque es tiempo de tomar con autoridad y humildad este revés democrático (Si, democrático señores!), y como tal la independencia de los tres poderes, la posibilidad de demostrar que nuestros representantes escuchan las necesidades del pueblo, e intenten responder a esos estímulos, es lo mejor que nos puede pasar.
Segundo: los bombos son para el carnaval. Que quiere decir esto. Esta es la oportunidad de sacar de las cercanías del gobierno al círculo pato-piquetero o pique-patorero (como mas le guste este neologismo), dado que este es el mayor signo de debilidad. Si el gobierno los necesita, es porque no tiene o no sabe como ejercer el poder y esto no se condice con un ámbito de consenso, democracia y concepto de patria que trasciende las fronteras de los distintos modos de pensar, para dar lugar a un ejercicio de unidad más allá de esto anterior y tomando políticas con horizonte hacia el futuro.Tal vez el matrimonio Kirchner los ha utilizado para imponer lo anterior (autoritarismo), pero ahora es tiempo de aprender de la lección dada por el senado y sacarse de encima a los que no son democráticos (aunque lo digan a gritos o lo quieran imponer a trompadas). Aquellos que creen que mas “macho” es el que impone, como esos maridos que para darle muestras de hombría a su mujer le pegan o la someten con violencia. Lejos de eso esta la autoridad. La autoridad se gana, con el ejemplo, con honestidad, escuchando las necesidades y luego resolviéndolas. Tercero: una nueva relación gobierno-prensa-pueblo. Esto es fundamental, parte del costo político que va a pagar el gobierno, es por su hermetismo por un lado y por las ansias de controlar a la prensa por el otro. Asi Clarín, Perfil, Crítica y demás están levantándose como representantes de la voz del pueblo y eso es porque el gobierno se encierra en sus posturas “caprichosas” y déspotas frente al cuarto poder. Ahora un gobierno con el campo en contra, con un decenso importante de su imagen, con los medios peleado y encerrado en sus humores (generalmente malos), tiene que hacer el esfuerzo de construir un nuevo orden. Abrir su imagen, reconocer sus errores, hablar con los medios, no solo con aquellos que se dicen “amigos”. Es triste recordar que Cristina llegó a la presidencia sin un debate, sin contar cual era su plan de trabajo y a la luz de lo que esta pasando tenemos que aprender a exigir que la prensa tenga su lugar. Porque los medios son el espejo en el cual vernos las virtudes y los defectos. La ignorancia, el temor al cambio o el simple ocultamiento se pagan caros a la corta o a la larga.Como construir nuevamente el edificio caído?, Aceptando la voz del pueblo, dejando la soberbia de lado y cambiando aquellas piezas en el gobierno que están agotadas, para re fundar esta gestión que de sus siete meses, cuatro han sido entre cortes, discusiones, violencia e inacción… o sea tiempo valioso; perdido en medio de una gran oportunidad.¿Que tal serenar los ánimos, trabajar ardua pero concienzudamente para lograr una política agraria que satisfaga tanto a unos como a otros y sobre todo con la mira puesta en el largo plazo?, ¿es esto posible?... al menos me quedo con la sensación de ver por primera vez el ejercicio de la independencia de los poderes.
jueves, julio 17, 2008
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1 comentario:
Hola Dany...
vine a visitar tu blog.
Es bueno leerte, ver qué pensás, qué sensaciones traducen tu mente, la mirada hacia una situación que, luego de tres meses, aún nos duele y tampoco está resuelta.
Un beso!
Si...de la "seño Patricia", aquella que una vez te vió un poco más chico pero con la misma expresión despierta e inteligente.
Te dejo el blog que tengo, con cosas de los nenes de la escuela.
Patricia
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