viernes, mayo 25, 2007

Dios a tu medida.

La reciente visita del papa a Brasil me disparó algunos pensamientos.
Para los medios de comunicación, el análisis de este viaje pasa por la preocupación de la Iglesia por la pérdida de feligreses. Algo que la iglesia no puede desmentir, ya que la sangría de fieles que dejan el catolicismo en pos de nuevas o diferentes formas de espiritualidad, me hace pensar que el catolicismo hoy se compara a una multinacional buscando respuestas a la merma de clientes.
Los medios, entonces se transforman en proveedores de ideas para detener esta tendencia y solucionar este éxodo.
Lo primero que destacan es que la iglesia debería agiornarse. Que los tiempos han cambiado, que ahora la sociedad acepta y reclama cambios en materia de homosexualidad, aborto, divorcio, métodos anticonceptivos y algunas otras. Del otro lado, los valores morales y espirituales que son bandera del cristianismo hacen que sea imposible a revisar opiniones frente a estos temas, sobre todo con el actual sumo pontífice, adherente a una de las corrientes mas conservadoras y del catolicismo.
La posición de los medios me recuerda al pueblo de Israel, ellos querían un dios a su medida. Por un lado no querían obedecer a Dios porque eran tan rebeldes como cada uno de nosotros, entonces creaban sus propios dioses a medida. Es decir pareciera que la sociedad en general reclama que "Dios afloje" sus leyes y mandamientos para hacer lo que bien les parezca, mientras la iglesia católica porpone religiosidad y no espiritualidad.
Algo asi como plantear a nuestros representantes que deroguen toda ley para que cada uno se conduzca a su manera. Ud. se imagina lo que sucedería?
Antes de continuar este pensamiento es necesario establecer que el mundo se rige por tres tipos de leyes.
Leyes naturales: estas son leyes incuestionables que rigen sin nuestra autorización o aprobación.
La ley de la gravedad, las estaciones del año, la rotación de la tierra alrededor del sol, etc.
Que sucedería si alguna de estas fuesen abolidas?, simplemente dejaríamos de existir porque justamente estas estan para mantener el orden cronológico, físico y químico que permite, por ejemplo que nuestro planeta sea como es.

Luego están las leyes humanas o sociales: Desde los comienzos de la humanidad estas han sido impuestas arbitraria o consensuadamente para lograr cierto equilibrio y orden en las distintas étnias, sociedades, países, provincias o clubes, etc. Pueden cuestionarse algunas, mejorarse otras, pero de hecho la mayoría es aceptada sin rebeldías porque justamente estas nos permiten vivir organizadamente y no en un estado de caos y anarquía, tal como sería si no existiesen.

Pero también hay leyes espirituales que no nos han sido impuestas como cargas pesadas y obsoletas, sino todo lo contrario, para que la vida del ser humano sea equilibrada, armónica y feliz. Sin embargo este item no es considerado por la mayoría y quieren un dios a medida. Quieren escribirle las leyes a Dios, abolir las que no les parece y crear otras nuevas. Quien es el hombre para cuestionar a Dios?, no se dan cuenta que esta errada manera de vivir es la que nos lleva al estado de caos en el que esta sumido nuestro planeta?, No basta la historia para comprobar que respetar las leyes de Dios no significa imponer la espiritualidad a golpes?,

Muchas preguntas parecen no tener respuesta a simple vista, sin embargo Jesús dice: Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mi.
Esto quiere decir que no hay atajos ni caminos alternativos. Ni siquiera la religiosidad que exhibe la iglesia (católica, protestante y a veces evangelica) es el camino a Dios. No debieran preocuparse por si tienen que hacer o no reformas para quedar bien con un sector o con otro, sino predicar lo que dice Lucas 4: 17 en adelante.


Lo que el mundo necesita es es una nueva espiritualidad no una obsoleta religiosidad si la sociedad y la iglesia en general entendieran esto, distinto sería el resultado.
2 Corintios 3:6 nos plantea un desafío a entender y tomar: "El cual asimismo (Cristo) nos hizo ministros de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica"

Es necesario renovar nuestro mensaje como iglesia evangélica también, dejar de predicar mandamientos como si fuesen pesadas cargas que no se pueden cumplir con la voluntad, para predicar que es posible cambiar y renovar nuestra mente a través de la salvación y la libertad que ofrece Cristo para estar dentro de las leyes de Dios, pero desde lo espiritual y no desde la razón.
Dios nos amó de tal manera que envío a su hijo haciendolo a nuestra medida, vino en forma de hombre para enseñarnos y salvarnos, ahora el hombre tiene que ponerse a la medida de Dios.

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