Contundente y crudo es el sexto mandamiento dado por Dios a Moisés.
Hoy, parte de la sociedad Argentina debate avanzar con una ley que permita a las mujeres ejercer el aborto.
Varias son las opiniones, hay quienes proponen una legislación amplia y que facilite a cualquier embarazada la posibilidad de abortar sin importar el motivo, esgrimiendo que vivimos en una sociedad desigual donde los ricos practican abortos ilegales pero con garantías de higiene a la que no tienen acceso los rezagados sociales.
Otros adhieren a una ley parcial donde un aborto sea justificado en la falta de medios para la crianza del niño, alguna malformación insalvable, un embarazo producto de abuso o violación.
El Código argentino contempla que la interrupción puede aplicarse cuando el embarazo sea producto de una relación no consentida a una madre idiota o demente y en caso de que el feto ponga en riesgo la vida de la madre.
No son muchos los casos que toman notoriedad, pero a raíz de la controversia suscitada estas últimas semanas por dos casos en donde ciudadanos apelaron a la justicia para interrumpir embarazos productos de sendas violaciones a mujeres mentalmente discapacitadas, desde los medios de comunicación explotó el debate para que la ley sea mas amplia y “justa”. Justa porque se argumenta que si bien el aborto es una práctica ilegal, se efectúan hasta 700 mil por año, donde el que tiene recursos accede a un subsistema de “salud” oculto, ilegal pero relativamente seguro y con pocos resultados complicados para la vida de las madres y en el otro extremo se ubican los casos de prácticas caseras o con bajas condiciones de higiene, redundando esto en altos índices de muerte de las que buscan interrumpir una vida. Aquí es donde se levantan las voces de una posible discriminación.
Muchos estan a favor de despenalizar esta práctica y dejar paso al libre albedrío, mientras son cuestionados por círculos generalmente cercanos a algunas religiones que parten siempre desde un estandarte moral y ético fundamentado en la Biblia.
En cambio los liberales se escudan en que los preceptos bíblicos han vencido, que hay que aplicar el sentido común y acusan a los religiosos de arcaicos, hipócritas y cuando no de tener doble discurso.
La discusión esta planteada, pero trabada. Ni unos ni otros están dispuestos a ceder.
Veamos algunos argumentos:
_Mientras el bebé está en el vientre de la madre es parte de ella. No es un ser independiente, por lo tanto ésta tiene derecho a decidir a interrumpir el proceso de la vida. Aquí se presenta una enorme controversia. Con este criterio el bebé no es un ser independiente hasta que puede valerse por si mismo, entonces: ¿Hasta que edad la madre tiene derecho a deshacerse de su hijo?, Es decir, si por alguna cuestión no lo puede criar por falta de medios, o porque se separó de su pareja, o porque no le gustó la cara, o el niño llora demasiado, ¿puede matarlo?
_Muchos dicen que la Ley es discriminatoria porque aunque es una práctica ilegal muchos la efectúan, llevando esto a otro plano: ¿puede uno salir a robar y exigir que el gobierno permita la delincuencia?, ¿no es discriminatorio que aunque sea ilegal muchos roben y uno que no este libre de hacerlo?
La Ley no discrimina, establece que el aborto es ilegal y esto alcanza al adinerado o al pobre por igual, aunque en la práctica luego algunos encuentren salvaguardas.
_Otros dicen que cada cual con su derecho. Y es cierto. Pero mientras esto no avasalle el derecho de un tercero. En este caso planteando que el ser que ha sido concebido esta vivo. Es decir, esta comprobado que mientras el feto esta desarrollándose en el vientre de su madre, su corazón late, su cuerpo se mueve, escucha, llora, se alimenta, todas características inherentes a la vida. No hay dudas que la vida se genera desde la concepción y no desde el parto. Visto desde esta perspectiva, hay un ser que esta siendo avasallado en sus derechos.
_También están los que argumentan que es mejor cortar esa vida cuando se sabe que el niño nacerá en un contexto adverso (soltería de la madre, falta de recursos, vida desordenada, etc.). Con este criterio: ¿habría que matar a todos los niños pobres, hijos de madre soltera, prostituta, drogadicta, para que estos no sufran y de paso tener una sociedad mejor?, ¿no es este un argumento digno de Hitler?
Desde el otro lado los religiosos (sobre todos los cristianos), argumentan que Dios es el único que da o quita la vida, basados en los versículos biblicos qua si lo determinan.
Ante el argumento de que Dios no existe o que es malo, los cristianos contestan que la Biblia establece que Dios es bueno, también es justo y que además la culpa de que las cosas marchen en picada se deben a causa del pecado del hombre, del relajamiento de sus pautas morales, éticas y espirituales.
Dios no disfruta viendo como su creación se destruye, pero para eso le ha concedido la libertad de elegir. También le dio pautas de comportamiento y autoridad sobre toda la creación, que el hombre a su vez hipotecó al desobedecer una sola norma, la de no comer del fruto prohibido en el jardín de Edén. A partir de ahí conoció la maldad y para cancelar aquella hipoteca espiritual es necesario volverse a él y obedecerle.
El aborto es algo serio, muchas madres que han pasado por esta experiencia años atrás llevan el peso de una decisión equivocada por el resto de sus días, el pensamiento de lo que aquella vida podría haber sido, las noches sin dormir imaginando a ese niño decir mamá por primera vez, la certeza de haber cometido un homicidio, no son cuestiones menores y sin importancia. Muchos profesionales de la salud mental reconocen que al tratar a una persona que ha cometido un aborto, la depresión es muchas veces mayor al grado de “tranquilidad” conseguida después de una decisión de este tipo.
Tuve la oportunidad de ver abuelas que no aceptan a sus nietos por haber sido concebidos en relaciones pasajeras ó fuera del matrimonio ansiado para la hija y esto me hace reflexionar: ¿Dios tiene la culpa de este embarazo?, ¿Por qué tendemos a hecharle la culpa?, ¿Tiene alguna responsabilidad la abuela sobre la forma es que crió a su hija ahora portadora de un embarazo o de un pequeño no deseado?, ¿Es preferible matar a la criatura antes de verle la cara que intentar criarlo?
Si bien no estoy de acuerdo con el sexo fuera del matrimonio porque asi esta establecido en las Escritura, es imposible imponer la castidad como norma, el fruto de las relaciones desordenadas trae sus consecuencias y una de ellas son los embarazos no deseados. Aunque es de dominio público que existen alternativas de anticoncepción donde no hace falta llegar al extremo de cometer un asesinato.
Es necesario reflexionar profundamente lo que se quiere debatir, no es nueva esta decadencia moral y espiritual, pero parece que a medida que el tiempo avanza, la decadencia se acentúa.
Hace unos años, no se planteaba la posibilidad de permitir el casamiento de personas del mismo sexo. Sin embargo un alto porcentaje de nuestra sociedad hoy lo acepta, y de hecho ya pueden acceder a cierta formalización, sin reparar que esto no esta permitido en las leyes de Dios, quien creó al hombre para la mujer y viceversa. Algunos todavía dicen que son discriminados y no es asi.
Cada uno puede hacer lo que le plazca, pero cambiar las leyes de un país con ese propósito es diferente.
Lo mismo ocurre con el aborto. Hasta ahora, quienes están a favor, han podido avanzar muy poco, sin embargo la relajación general sobre las pautas divinas, nos conduce casi con seguridad a que esto en algún momento sea permitido cada vez en forma mas amplia.
Dios dejará que sigamos a la deriva por que el no obliga a nadie, y la decadencia que sufre la Argentina en particular y el mundo en general seguirá avanzando hasta que El Altísimo se canse de nuestras inconductas. De todas formas, hay que destacar que hay esperanza, unicamente volviendo nuestro rostro a El.
La Biblia es clara en este concepto.
Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. 23Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, 24ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 25quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
Exodo 21: 22 al 25.
Por último un ejercicio duro pero quizá esclarecedor. Si estas de acuerdo con esta práctica ponte en el lugar de ser aquel que esta por ser abortado.
Defenderías tu derecho a la vida?, tene en cuenta que si eso hubiese ocurrido, no estarías leyendo estas líneas, Dios te bendiga.
viernes, octubre 27, 2006
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2 comentarios:
EL problema con el aborto sigue siendo no pensar desde el lugar del otro, esto de la empatía.Darse cuenta que el otro está vivo! Amarlo como a mi mismo...desde ahí, cómo matar? cómo destrozar? En fin, como dijo mi amigo Ale U, "...lástima que no se puede hacer en restrospección para aquellos que lo defienden..."
y ahí seguro estaremos nosotros/as, defendiendo la vida hasta de los que la quieren destruir desde antes de nacer.
Un abrazo Dani,y gracias por tu posteada en mi blog.
Jake
De acuerdo 100%
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