jueves, septiembre 07, 2006

Frivolandia

La televisión argentina es admirada y hasta envidiada por los popes del medio de otras partes del mundo. La exportación de formatos, actores, programas, técnicos no se detiene, pero resulta que al hacer un rato de zapping no se comprende como esto puede ser cierto.
Un ejemplo: A las 13 horas Mirta Legrand invita a cuatro pseudos vedettes de Sofovich a su mesa, empiezan todas hechas unas ladies hasta que una pregunta indiscreta de la reina de los almuerzos, hace estallar la bomba. celos, envidias, acusaciones...que ella tiene mas cartel porque sale con el productor, que yo estudié dos clases mas de baile, que aquella se viste por canjes, hasta que a una la acusan de estar mas cerca del gremio de Moyano (el camionero) que del de los “artistas” (si es que se los puede catalogar dentro de este rubro), Discusión va, trapitos al sol que vuelven, Mirta que se atraganta en cámara. Mientras Rial, Ventura, Canosa y Polino and Company se restregan las manos y afilan los dientes. Con el escandalote de turno, tiran toda la semana y eso que hacen un programas de dos horas!!, algo de mérito habrá que reconocerles.
Pasada la media tarde y mientras los gorditos del 13 desafilan los dientes y hasta se cosen la boca para dar con el peso justo, los programas de chimentos invitan a la amiga del vecino del vedette (no es un error) acusado de camionero, quien asegura que vió al transexual jugando un picadito en la plaza del barrio, entonces conectan en vivo desde aquel lugar, mientras reportean a la vedette que, en el programa de Mirta tiró la piedra, quien no solo ratifica sus dichos sino que agrega: “Yo tendría que ser la de mayor cartel porque la gente me lo dice por la calle”. (me pregunto todo el mundo les reparte elogios… ansío cruzarlas alguna vez para decirles todo lo contrario).
A todo esto la tele sigue transmitiendo, los chimentos dejan lugar a las noticias, casi siempre malas; y a las 21 empiezan los programas que viven de las migajas. Aquellos que te repiten lo que ya te repitió Rial ó Canosa, pero agregando a otro invitado.
Lo mismo ocurre los fines de semana, donde proliferan los resumenes de los resumenes de la tele de la semana.
Mas tarde alguna propuesta de ficción y por último los programas de juegos donde,
cretividad mediante, se mofan de lo mismo que lo hicieron los resúmenes de las 21!!,
Al día siguiente los noticiosos dan cuenta desde los tribunales del resultado de la mediación por calumnias entre las cuatro vedettes.
Ya que el mercado está tan dinámico, y que hay tantos interesados, podríamos exportar a todo el ambiente vernáculo, pero haciendo firmar una claúsula de lo que se compra no se devuelve. (hasta propongo que a modo de promoción mandemos a Guido Suller y Jacobo Winograd, sin cargo... Con esos dos se puede hacer tres meses de tevé sin mas que ponerlos al aire).
AMEN!