jueves, agosto 31, 2006

Cuerpo, mente y espíritu.

CUERPO, MENTE Y ESPIRITU.

Tal como es mi costumbre, el otro día estaba escuchando el programa de Ari Paluch, (uno de los periodistas más escuchados en la frecuencia modulada de Argentina). Desde hace tiempo tengo este hábito, mayormente comparto la forma en que trata la realidad y aunque disienta, reconozco que es interesante lo que opina.
Últimamente es habitual que entreviste personas ligadas a distintas religiones o también a celebridades a los que les pregunta sobre sus creencias o prácticas espirituales y en todos los casos es notable la necesidad y búsqueda que el ser humano indefectiblemente hace en pos de encontrar paz espiritual. La mayoría reconoce haber buscado en distintas religiones y creencias (signo evidente de no haber encontrado lo que buscaba). Otros aseguran encontrarla en la creencia de la reencarnación, en algún profeta, hay quienes en los extraterrestres y algunos hasta piensan que uno mismo es parte de Dios, pero en la mayoría de los casos todos buscan y prueban distintas filosofías.
Paluch es de familia judía cree en Dios pero se confiesa no practicante de la religión de sus ancestros.
En este caso no comparto su forma de entender la espiritualidad, me interesa lo plural que se muestra a la hora de entrevistar a unos u otros sin perjuicios y respetando a todos y mi caso, tener un panorama amplio que me permita reflexionar porque el hombre busca insaciablemente y no encuentra respuestas. ¿las busca erróneamente?, ¿Existen tales respuestas?, ¿Somos seres incompletos?, ¿somos el producto de una casualidad cósmica, que como tal no tiene un sentido espécifico determinado y de allí provienen nuestras confusiones y faltas?
El título de esta reflexión habla de tres partes en las que estamos constituidos todos los seres humanos. Tres partes que conviven dentro de uno. El diseño de nuestra parte física es el cuerpo, la materia que crece, se desgasta, se muere. En segundo lugar esta nuestra mente, también limitada, en algunos casos mas desarrollada que en otros, que nos da la posibilidad de razonar, entender, estudiar, tener emociones, sentirnos con vida, pero también tiene fecha de vencimiento. Por último esta nuestro espíritu y es acá donde quiero detenerme. Esta parte es la que nos lleva a pensar quienes somos y para que estamos, en que o quien esta detrás de todas las cosas. Es sin dudas la parte mas trascendental del hombre porque es eterna. Nos empuja a sentir la necesidad de creer en alguien. No tengo dudas de que el espíritu fue diseñado adrede y tampoco las tengo en el hecho de afirmar que fue hecho por Dios porque somos seres limitados creados para una vida eterna donde el cuerpo y la mente solo tienen un sentido preparatorio, pasajero. Nuestro espíritu es como el módem de una computadora, tiene la función de ser la conexión a Dios.
La desobediencia de Adán y Eva, significó la pérdida de muchos privilegios que Dios había reservado para el Ser Humano, esto resultó en ser destituidos del Edén y la maldad comenzó a extenderse a toda la creación.
Dios tuvo varios intentos de reconciliación, diseñados para restaurar la relación original con él, el más sublime ha sido enviar a su único Hijo, Jesucristo, para que Este, en sacrificio voluntario, derrotara a la maldad gobernante en la tierra y manifiesta en todos los aspectos de nuestra existencia.

Para entender en algo el sentimiento de Dios, piense: que felicidad tiene un padre al ver al fruto de su sangre por primera vez…, seguramente correrán lagrimas el día que su hijo diga por primera vez papá, se derretirá cuando su hijo le haga saber que lo ama y cuanto más cuando el hijo se desenvuelva en la vida dentro de los parámetros que el padre le trasmitió.

Hoy, parece que el hombre se ha olvidado de su creador y lo que es peor lo desprecia, le desobedece, incluso lo desconoce.
Volviendo al caso de recién ¿como se sentiría el mismo padre si su propia sangre lo despreciara, le desobedeciera, incluso si se olvidara de él?, seguramente frustrado, amargado, desilusionado, pero es muy difícil que este padre se olvide y tenga la misma actitud que su heredero, por el contrario, creo que la mayoría de padres esperarían ansiosos la vuelta de su hijo y estarían dispuestos a perdonarlo.
Creo que este es el sentimiento de Dios… no estoy en su mente pero puedo imaginarlo, leyéndolo en su palabra, meditando con él en oración.
También pienso que la historia de la humanidad sería muy diferente si le diéramos la cara en vez de la espalda.
Hasta aca todo parece sin esperanza, sin embargo, hay buenas noticias para el que las quiera tomar. El es el padre que esta esperando a que su hijo pródigo regrese. Aunque sea harapiento, humillado, desnutrido y fracasado… tiene los brazos abiertos para recibirnos una vez más.
Quiere que desarrollemos esa capacidad espiritual que el mismo diseñó para que nuestra vida este conectada a sus bendiciones, sus promesas, su autoridad y poder sin igual. Asi lo establece en su palabra.

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