miércoles, agosto 24, 2005

Reflexionar.

"Sean eternos los laureles que supimos conseguir, que supimos conseguir. Coronados de gloria vivamos, Oh! juremos con gloria morir".
Asi culmina el himno patrio Argentino. Palabras que denotan orgullo de ser parte, vivir y morir por la país.
Pero: ¿esta bien pronunciarse de esta manera?, ¿somos los argentinos de hoy los verdaderos dueños de la patria? o ¿la tierra pertenece a los nativos que estaban primero?, si asi fuese, ¿hay que devolver el territorio?. Miles de posibilidades mas, pero alguna vez: ¿se le cruzaron por la mente estas preguntas?
Hace poco escribí un artículo sobre Patagonia y justamente allí, uno de los patrimonios que guarda esta tierra es el paso de los nativos que poblaron la zona mucho antes de la llegada del hombre blanco, pero que tampoco son originarios de esta parte del planeta sino producto de inmigraciones provenientes según teorías, de Asia y Oceanía, hace unos 30.000 años.
En definitiva si uno va a la profundidad del tema, en realidad los nativos comparten con los inmigraciones europeas (iniciadas hace 500 años), el mismo origen foráneo. Por lo tanto ni unos ni otros pueden adjudicarse la posesión exclusiva del territorio salvo por el hecho que los primeros llegaron antes que los últimos.
Lo que es injustificable es el sometimiento y esclavitud a los que ya poblaban el continente, por parte de los que vinieron levantando banderas de ambición, poder, vanidad, orgullo, "superioridad espiritual", sometimiento, condiciones humanas que se han enfrentado con el origen de "imagen y semejanza divina", como lo entendemos quienes creemos en Dios como creador.
Si bien los nativos no poseían títulos de propiedad de la tierra (uso y costumbre ya practicada por esa época por los europeos), no les otorgaba la exclusividad territorial a unos, pero tampoco habilitaba a otros a adueñarse a capa y espada de tierras, minerales, gente, por el solo hecho de ser algo mas "avanzados" en algunos aspectos.
En definitiva ambas posturas pueden estar equivocadas. Ambas tienen sus razones, ya lo hemos repasado, ahora... ¿como se resuelve esto?
¿que sería de los hijos de inmigrantes?, ¿debemos irse?... ¿adonde se irian?, por que por ejemplo que pasaría con los: mitad español, mitad indio?, o peor aún: un cuarto español, un cuarto nativo y mitad aleman y asi miles de posibilidades de razas diferentes cruzadas que imposibilitan tamaña empresa de devolver gente a sus países originales.
En estas líneas se plantea un tema en forma básica que en realidad es mucho mas profundo pero que nos debe invitar a reflexionar, alguien tiene que ceder. Lo conveniente es que la sociedad Argentina actual haga el esfuerzo en conjunto de ceder posiciones.
Es imposible devolver las tierras, por otro lado no es posible desconocer a quienes estuvieron antes y encima tratarlos con indiferencia, como si fueran un estorbo.
Una parte puede enriquecerse conociendo las etnias que habitaron el suelo 30.000 años antes, que poseen una cultura fantástica, lenguaje propio, desarrollo técnico en construcción de canales de riego (por ejemplo), conocimiento del funcionamiento de la naturaleza, a tal punto que algunos nativos (onas, yámanas) consiguieron dominar con herramientas precarias pero efectivas lo extremo del clima del fin del mundo (Tierra del fuego).
En cambio los otros podran aportar respeto a la cultura, interés en las diferentes idiosincracia, igualdad en el trato, no discriminación y sobre todo educación.
Hay que entender que los indígenas no son una "manga de vagos", en todo caso tienen otra perspectiva de la vida. Si nunca habían necesitado afincarse en un lugar (muchos eran nómades), ni tampoco sembrar, por que pensar que lo harán ahora? A menos que alguien se dedique a enseñarles, intentar integrarlos, sin matar la cultura ancestral que acarrean.
No es que ellos no quieren ser parte de la sociedad, en todo caso y desde el vamos, los blancos los hemos perseguido,sometido, aniquilado y luego pretendemos que se intengren a nuestros valores... suena imposible visto de esa manera.
Podremos ver algún día, no ya pequeños y austeros intentos de cooperación mutua, sino una sociedad totalmente integrada con "unos y otros"?. Depende de todos.

lunes, agosto 22, 2005

Time.

El tiempo es inexorable, alguno lo entiende infinito y la gran mayoría piensa que es sinonimo de límite.
Por estos días el tiempo parece haberse transformado en un bien escaso y uno de los conceptos que predica la economía es que cuanto mas escaso es un bien, mayor su valor.
El oro o el petróleo son ejemplos de bienes con alto precio y en aumento. Pero sin duda un bien que ha aumentado su precio en forma cada vez mas acelerada es el tiempo, sobre todo cuando se cae en la realidad que vida hay una sola.
Lo + curioso es que es intangible, no brilla, no adorna. Solo es medible, va en un solo sentido, no permite pausas ni repeticiones.
Es un tirano, tanto que se ha transformado en el "Rey" de muchos. Un rey perverso, implacable que solo permite, a unos pocos que descubren su secreto, cierto poder de administración pero nada mas; mientras tanto... tic-tac, tic-tac, continúa su marcha sin dilaciones. A medida que transcurre acelera su paso, asfixia, duele, provoca. A quienes creen que una cirujía o una crema determinada pueden frenarlo... solo lo maquillan, porque continúa con su estrategia perversa desde adentro, tiene la llave del organismo, es el mecánico del reloj biológico y conoce todos sus secretos.
A esto se suma que algún alquimista lo robó, lo transformó en escaso y ahora su valor se cotiza en la bolsa de comercio a precio de diamante. Hace un negocio millonario desde las sombras, pero no para controlar al tiempo; porque nadie domina a un rey, pero el objetivo final es que no tengamos momentos con la familia, con los amigos, momentos para relajarnos, detenernos pensar, leer. ¿Estaremos emponsoñiados con un veneno que nos quita todo lo anterior?,me pregunto: ¿como funciona todo esto?, ¿donde esta el ladrón entre sombras?, ¿como es su nombre?.

Mientras, de reojo, veo el reloj; mas aún, escucho su macabra voz tirana... media hora sentado. ¿cuanto hubiera obtenido por ella si la tranzaba en el mercado negro?

domingo, agosto 21, 2005

PATAGONIA

Su nombre encierra la fuerza de la creación, sugiere intensidad, misterio, inabarcabilidad, magnetismo y también mística.
Estas sensaciones se multiplican y se abren nuevas a partir de la experiencia de cada uno que pisa cualquier punto de la región.
Pie grande, eso significa Patagonia en un ya vencido, por desgracia, lenguaje nativo.
Asi el planeta cuenta con una de las mas bellas de sus maravillas. no será exagerado afirmar que Patagonia es un continente encerrado en una región.
Montañas, lagos, mar, nieve, glaciares, flora de la mas variadas, bosques, estepas y en lo que a fauna respecta: ballenas, lobos marinos, cóndores, guanacos, pingüinos y otras tantas especies la honran con su presencia.
Es imposible abarcarla toda pero una visita a tres o cuatro puntos diferentes jamás empachará al viajante, al contrario, al sensible de espiritu lo dejará con la sensación de querer mas, pero satisfecho en cuanto a que cada lugar, imagen o vivencia; quedara retenido en la memoria. Incluso en esa parte de la memoria donde los recuerdos se guardan para que esten fáciles de traer a la conciencia y no en el rincón de trastos donde se guardan los vagos recuerdos, donde uno no sabe bien si las cosas las vivió o las soñó. Aunque es válido aclarar, y aunque parezca una contradicción, que aunque los recuerdos esten a mano puede ocurrir, al revivirlos, que uno se sienta desorientado respecto a si realmente se vivió la experiencia patagónica o es simplemente producto de una fantástica imaginación. Patagonia es como entrar a una dimensión diferente, ahi esta el misterio.
Lo intenso deviene de explorar lugares que parecen aún no descubiertos, las distancias y la todavía escasa población permiten el lujo (casi inédito en todo el globo) de sentirse un adelantado, un descubridor de rincones, colores, montañas o lagos escondidos.
Un rojo atardecer en Patagonia o una ballena desplegando gracia a metros de quien tiene la oportunidad, el magestuoso vuelo de un cóndor, empujará, a los de espiritu sensible a soltar lágrimas de emoción.
Puntos tan distantes en km y en formas, tantas cosas por ver, por sentir no permiten acabar con recorrerla. Se cuentan historias de gente que intentó negociar con Dios entregar todos los bienes a cambio de una vida mas larga para terminar de conocer la tierra del "Pie Grande". Es que cada rincón retiene, atrapa y ahi está su magnetismo. Una vez pisada el "hechizo" de querer volver será imposible de evitar.
Una tarde frente a un glaciar, un amanecer en el fin del mundo, un arco iris, eso será una experiencia cercana a sentir el paraíso. Patagonia es el lugar donde ateos, agnósticos y poco crédulos podrán cambiar su parecer. Es innegable la existencia de Dios entre tanta magnificencia, esto es mística.
No hay predilección por un lugar determinado, eso es porque esta tierra, en su vastedad, no tiene desperdicio.
Una recomendación es dejar lejos el ajetreo, la modernidad, el confort, el dinero, las noticias y el reloj de lado recuerde que PATGONIA es para espíritus sensibles o para los que buscan serlo.
La garantía: no habrá arrepentidos de conocerla.