De otra manera no podía llamarse esta reflexión, parece un título pesimista, derrotero, creo que lo acertado es decir que es realista, el mundo avanza hacia su propia destrucción. Una implosión se esta gestando y la mayoría anda con un fósforo prendido en un reguero de pólvora. No me vengan con eso de que esto es apocalíptico… por que ya lo sé.
Ayer España se convirtió en el tercer país en tener totalmente aprobada una ley que permite el casamiento de parejas homosexuales (en Canadá solo falta un trámite formal para convertirse en el cuarto detrás de Holanda y Bélgica).
¿Que nos habrá pasado a los seres humanos para desarrollar tanta locura y perversión?. En otra oportunidad ya reflexioné levemente sobre este tema y hoy me parece oportuno hacerlo nuevamente pero ahora si contundentemente.
Aclaro que no es mi intención criticar el comportamiento de los individuos, si quiero hacerlo sobre el conjunto. La sociedad española, fragmentada ante este hecho, a elegido un gobierno progresista, moderno. ¿moderno? o... ¿infame?. Cada quien es dueño de hacer lo que le plazca, pero esto no quiere decir que este correcto. O sea, poder se puede pero ¿deber?, este es en realidad el punto de análisis. Hoy la sociedad en Gral. y los medios en particular nos empujan a tomar decisiones que quizá hasta no están de acuerdo con nuestros mas íntimos pensamientos. Nos bombardean con mensajes del tipo: se todo lo que quieras ser, hace la tuya, just do it (solo hazlo) y se nota que hemos aprendido a obedecer estos impulsos, total mientras te haga bien a vos y no moleste a nadie...
Dije infame y lo vuelvo a repetir: infame, infame, infame!.
Porque si bien los actos privados son eso… privados y uno puede hacer lo que se le antoja, no se le puede solicitar al Estado que avasalle uno de los pilares de la sociedad que es la familia, y hasta ahora la única manera “natural” de constituirla es por el fruto del amor entre un hombre y una mujer, no dos madres o dos padres, porque esta Ley abre las puertas a la adopción por parte de estas “familias”, permítaseme, que horror!.
Que el avance de la ciencia permita hoy una fecundación in Vitro, no habilita a pensar diferente en cuanto a la constitución de una familia. Hago un apartado para expresar que tampoco estoy de acuerdo que esto de luz verde a que una persona soltera pueda ser inseminada porque tampoco esta constituyéndose una familia en ese caso.
El secreto está en que nos hemos acostumbrado a aceptar cosas impensables otrora, de a poco toda esta corriente ha perforado nuestros valores. Desde hace años y sobre todo desde los medios se ha fomentado una estrategia maquiavélica para lograr relajar nuestros valores y derribar nuestra conciencia sobre lo que es y lo que en realidad debería ser.
Para muchos resulta gracioso ver una tira donde un hombre elige cambiar su sexo, se enamora de un hombre casado y se termina uniendo a él, la esposa de éste también tiene una relación paralela, su madre es un actor que se disfraza de mujer, y para no aburrir en detalles, todo esto dentro del horario de protección al menor. Este es el ejemplo de familia que estamos aceptando al otorgar aunque sea, un punto de rating a este programa en particular y a lo que se nos ofrece en la pantalla chica en general.
¿No se siente engañado?, yo si porque en nombre de modernidad, de ampliar los conceptos, de ser abiertos, integradores de los que piensan diferente. De no ser señalados como discriminadores, se han destruído todos los valores. ¿Que nos queda entonces?, volver a las fuentes aunque para la mayoría, DIOS, pasó de moda.
jueves, julio 21, 2005
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